El perfil que abraza suavemente la curvatura de la noche.
El dilema de la luz y la sombra,
no hay una sin la otra.
Los matices que se desenvuelven y se mezclan con el registro de todo.
Las noches de tus ojos, los ojos de la tierra.
Los arboles crujir, las ramas extenderse a mis brazos.
El repiqueteo de las lágrimas en los hombros cristalinos del ayer.
El vuelo de las mentes, la fusión de existencias, el despertar de los poros.
La extensión de la tierra en uno, y uno en ella.
Los amaneceres lluviosos y las noches cálidas.
El despliegue de la luz en la oscuridad.
Los mares de lucidez convirtiéndose en locura.