domingo, 31 de julio de 2011

sin bambas












Perdí mis zapatos favoritos, y sin ellos ya no quería ir a ningún lugar.
Después me di cuenta de que me gusta mucho más ir descalza.

con bambas

Ha llegado hondo y lejos. Deteniéndose solamente cuando el cansancio grita su nombre, y contemplando todo aquello que es digno de serlo.
Ha chorreado la pintura, dejando los colores impregnados y guardando los mejores sonidos en su cuerpo.
 No hay nada gris. No hay nada que dure para siempre. No hay nada perfecto que no sea imperfecto.












 intento recordar, no puedo.


Cuento cuenta

Tal vez, un día alguien te cuente alguna de esas historias que fueron escritas hace mucho tiempo.
Y  tal vez, te des cuenta de que no importa el tiempo, sino las historias.  O de que no importan las historias, sino quién las cuenta.
Para que desgastar los silencios, si realmente,
 no queda nada más que decir.

sábado, 30 de julio de 2011




Tus propias limitaciones, no existen.
Si así lo decides.

Nada

Hasta hace unos momentos estas páginas no me pertenecían, y no me pertenecen; ni ellas, ni nada, ni nadie.
Solía mantenerme quieta, con los pensamientos intactos y las manos llenas de nada.
Solía aferrarme a cada piedra, esperando que ningún reflejo me regresara con vida a estas calles. Sin embargo, aquí estoy. Ya no hay palabras invisibles, ni espectros de los tragos amargos. No hay nada.
Paso los días bebiendo sorbos de las pocas memorias que me quedan. Ninguna buena.
Y es que desgastamos los pies hasta que ya no podíamos caminar, desgastamos las palabras hasta que no había nada más que decir. Sólo silencios inconclusos.
Vivimos sin tiempo, sin cargas. No fuimos ni felices ni infelices.
Estas páginas no me pertenecen, nunca lo hicieron, ni tú, ni nada, ni nadie.