martes, 31 de enero de 2012

Deja de buscar. Porque el día que lo encuentres, ni siquiera te vas a acordar de cuanto tiempo lo habías esperado.
Vértigo. Donde se percibe todo y nada. Se olvida y a la vez se está más consciente que nunca.

lunes, 30 de enero de 2012

 Mi lugar no era ahí. Ahí donde tenía los los pies enterrados. Donde pasaba las noches sin abandonar ni un segundo esta estación, porque tenía miedo de no estar, tenía miedo de que llegaras y no me encontraras. 
Aquí aventábamos las ganas de quedarnos para siempre.

domingo, 29 de enero de 2012

Cuando las piedras no entienden, menos entiende uno.  No pienses, no recuerdes, no mires, no escuches. Siente.
Debo de aprender a callar cuando se me dice que hable. Y a hablar cuando se me pide que calle.
 Aterrizando en una realidad inexistente. No me sueltes, no me digas nada.
 Todo sería posible. Todo contigo.

martes, 24 de enero de 2012


Si por un momento sientes que eso que se había despegado de ti, esta de vuelta. Déjalo pasearse, dale luz. Devuélvelo para que se desenvuelva en otro sitio.
Busca sin esperar, pero encuentra.

lunes, 23 de enero de 2012

Al ritmo del camino.

domingo, 22 de enero de 2012

Ya estaba grabado en nuestras manos. Vamos a dejar huella.
        Te siento.
No es lo mismo estar atrapado entre la realidad y el sueño, que estar en la realidad y el sueño al mismo tiempo. No es aquí, ni allá. Pero es. No es ayer, ni mañana, es hoy.

jueves, 19 de enero de 2012

Que no pesen los días. Que no pesen las horas.

martes, 17 de enero de 2012

Si te distraes, no luches contra eso, suéltate.

lunes, 16 de enero de 2012

Que no se vuelva ruido la música.

domingo, 15 de enero de 2012

Despégate. Trasciendelo. Fluye.
       Ese guiño de ojos sin complejos.
Más que la imaginación

jueves, 12 de enero de 2012

No olvides el camino de regreso. Regresa.

sábado, 7 de enero de 2012


La luz la tenemos todos. De cada uno depende que se encienda o se opaque. El corazón no se envenena, se envenena el ego. Nada nos limita, solo la razón.
Esos días me dediqué a mirar a los ojos. Entendí pasiones, tristezas, sentidos. Percibí belleza, fé, alegría,corazones rotos y encendidos, sueños, pureza. 
Encontré lo que en otras palabras podría decirse "purita vida". Me reflejé en todos esos ojos. Me rendí ante la idea de que la bondad y la vida se alimentan y dan lugar a más vida.


Vagué por todos los pasillos de mis memorias. Empecé a intuirme, a escucharme. Paseé por las calles que mi cuerpo me decía. Fui a los callejones más oscuros y empecé a iluminarlos. Los perdoné, me reconcilié. Seguí escurriendo las mejores tonalidades a lo largo de ellos. Me despegué de mis sombras; las amé y luego las dejé ir, libres.


Empecé a recordarme, a imaginarme. Sentí unas ganas enormes de cantar. Canté sin miedo, con todas mis fuerzas. Necesitaba desahogarme y ahogarme en el sonido. Me quedé ahí por un largo rato, me fundí con el aire que iba saliendo, me deshice. Me convertí en agua, en temor, en ruido. Luego regresé y deje de intentarlo todo. Me equivoqué y me frustré, me volví a equivocar. Esta vez lo único que pude entonar fue una risa larga y deliciosa.

miércoles, 4 de enero de 2012

       Pies congelados, zapatos sucios, andantes, mutantes.
     Todo lo llevamos aquí, adentro. El tiempo sólo lo va empapando con sus mejores colores.
                  De la vida, música. Y de la música, vida.

martes, 3 de enero de 2012

De esas certezas que tienes muy pocas veces.

domingo, 1 de enero de 2012

Inquieto, tranquilo, intacto; yo espero. Te tengo en las palabras, en la mente. Te tengo aquí, sin hablar. Te siento en las manos y en los ojos. Eres ajeno a un tiempo y ahora lo sé; sólo quiero bailar contigo.

18:81

Lejos pero más cerca. No había tenido estas ganas de quedarme así, siempre. Con este sabor que es más placentero que cualquier otro. No había tenido tantas ganas de llorar porque si, sólo porque si. He encontrado la belleza de la sinceridad, la pureza de los silencios. Y es que cuando no se dice nada, se dice más.  He conocido gestos que nunca había visto, me he dejado asombrar. Los días van llegando y no sabemos que vienen tropezando igual que nosotros. Igual que todos aquellos que están dispuestos a vivir a través de sus ojos.