Lejos pero más cerca. No había tenido estas ganas de quedarme así, siempre. Con este sabor que es más placentero que cualquier otro. No había tenido tantas ganas de llorar porque si, sólo porque si. He encontrado la belleza de la sinceridad, la pureza de los silencios. Y es que cuando no se dice nada, se dice más. He conocido gestos que nunca había visto, me he dejado asombrar. Los días van llegando y no sabemos que vienen tropezando igual que nosotros. Igual que todos aquellos que están dispuestos a vivir a través de sus ojos.